AUMENTA TUS VENTAS EN 10 PASOS

¿Cuántos trucos, consejos y estrategias has escuchado ya para conseguir vender más? E-commerce, e-mail marketing, funnels, inbound marketing… Leemos y escuchamos estos términos a diario. Pero, en muchos casos, debemos comenzar por lo más sencillo.

Alguien necesita un producto y servicio que tu proporcionas y quiere comprarlo. En esto se basa la venta. Aunque para que se mantenga en el tiempo y aumente progresivamente, necesitamos una estrategia de ventas.

Te ofrecemos a continuación 10 importantes consejos para elaborar una estrategia de ventas exitosa.

Déjate la piel

La suerte y los equipos son importantes, pero lo esencial y el éxito de todo tu negocio está en tu trabajo. Éste ha de ser constante e intenso. Gestiona tu jornada y haz un uso óptimo de tu tiempo. Celebra los éxitos, tratando de no achacar las malas rachas a personas o factores externos. La clave es y será siempre el trabajo duro.

Conoce a tu público objetivo

Identifica claramente a quién van dirigidos tus servicios o productos. Así podrás centrarte en un perfil concreto e investigar exhaustivamente a tus clientes y futuros clientes. Aprovecha todas las ocasiones que tengas (llamadas, reuniones…) para extraer el máximo de información posible. Dirígete a ellos personalmente y ponte en sus zapatos. Pensar como ellos te hará conocerlos mejor, llegar más fácilmente a tu público y, por tanto, venderles más.

Cobra igual que vendes

Asegura ventas que sabes que podrás cobrar. Es importante que la comunicación con tus clientes sea clara y sencilla. Opta por aquellos que ofrezcan garantías fiables de que pueden permitirse tus productos o servicios. En ocasiones, y para los negocios, es mejor ser egoísta que confiado.

Diversifica

No apuestes todo a quien creas caballo ganador. Trabajar solo con uno o dos clientes es una técnica muy arriesgada: si en algún momento fallan, tus ingresos y ventas se vendrán abajo. Diversifica tus clientes e intenta que cada uno de ellos no represente más del veinte por ciento de tu negocio.

Trata de diversificar también tu catálogo de productos y servicios, a fin de obtener un target más variado y numeroso.

Sé eficiente

Es decir, presta atención a quien realmente va a comprar. Es habitual que tras numerosas llamadas e emails la venta no se consiga. Para evitarlo, hay que conocer bien al cliente y preparar una buena exposición.

En lugar de «molestar» a tus clientes, investígalos bien previamente. Como se indica en el punto dos, es fundamental recabar toda la información posible para que cualquier comunicación con tu posible comprador sea eficiente y te acerque más a la venta.

Cumple lo que prometes

Parece obvio, pero una mentira siempre lleva a otra. En el ámbito personal y también en el profesional. Para no entrar en un bucle en el que no puedas cumplir con tus promesas a clientes, sé claro y justo desde el principio de la negociación. Resulta sencillo ofrecer descuentos, plazos tempranos o mejores precios. Sin embargo, ¿cómo de viables son para la situación de tu negocio?

Calcula y prevé tus posibilidades reales antes de ofrecer nada a tus compradores. De lo contrario, las tan ansiadas ventas pueden convertirse en una pérdida de clientes o en gastos imprevistos para ti.

Ayúdate de buenas referencias

Es importante que sepas vender, tanto tus productos como a ti mismo. Pero más importante aún es que los demás puedan hacer ese trabajo por ti. Tus clientes son siempre tus mejores avales. Deja que hablen de sus buenas experiencias contigo y no tendrás que alardear ante nadie. Consigue referencias y buenas opiniones que puedas presentar a tus nuevos clientes. Son impagables y su efecto positivo en la venta está más que demostrado.

Además, no solo podrás presentarlas a tus clientes de manera presencial. También podrás incluir testimonios en tu página web, en redes sociales y/o en tu portfolio profesional.

Presta atención a los detalles

Una de las cosas que pueden dar valor a tu producto o posicionarte por encima de tu competencia son los detalles. Conoce bien a tu cliente y trátale con mimo. Intenta ser su amigo además de su proveedor.

Diferénciate del resto y haz que te recuerden. Pueden olvidar lo que hablásteis, pero no se olvidarán del cómo ni de con quién.

El precio no lo es todo

Tu producto o servicio no es sólo una mercancía o transacción. Lleva un valor añadido que solo tú puedes proporcionar. Añade en tus ventas estrategias de marketing psicológico. Ponte en el lugar de tu cliente y piensa en cómo resolver sus necesidades y problemas. Así darás valor a tu servicio o producto y estrecharás lazos con tus compradores.

Ese valor, si se explica y vende correctamente, también puede ser monetarizado.

Trabaja tu creatividad

¿Cómo conseguir todo lo anterior? Tendrás que ser creativo. Busca entre tu competencia nuevas fórmulas aún por explorar, nuevos productos o servicios, nuevas formas de hacer.

Abre tu mente y piensa a lo grande. El mundo, y más el empresarial, es para los valientes.

Una buena estrategia de ventas habrá de tener en cuenta todos estos puntos. Además, el sentido común debería guiar todas tus acciones. Sin embargo, no olvides un toque creativo, atrevido y emprendedor que marque la diferencia.

Hazte único en tu sector y observa cómo tus ventas se multiplican.

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